lunes, 22 de febrero de 2010

Bonito ♥

Es mío, es lo más bonito del mundo y es solo MÍO

domingo, 21 de febrero de 2010

Ciclista


Un camino Formado por Sueños e Ilusiones
Por él, Yo pedaleo,
Transeute desierto, transeute en apogeo,
Tranquilidad mis ruedas, firmeza mis piñones.

Yo, ciclista ,
Tú mi deseo.
-----------
Yo, testaduro,
Tú con quién al final me veo.
-----------
Yo, continúo por este sendero
Tú, mi final bello.


Y yo, Te Quiero.

***********

Ahora te robo los versos. Esos versos humildes con los que me endulzas el alma.

Gracias.

Y ¿A que mi pequeño tiene arte? ;) Tiene tanta que no le cabe en el pecho.
Y por supuesto es lo más bonito del mundo, hasta lleno de barro

miércoles, 17 de febrero de 2010

Odio profundo


Podría odiarte.
De hecho, creo que lo hago.Profundamente.
Mi odio hacia ti es tan profundo como un mar bravío. Es tan torrencial como una tormenta de verano.
Pero a la vez es tan fugaz como una caricia a media tarde, como un beso entre la lluvia.
Ven aqui, hazme deshacer este odio que crece y se pasea por mi cabeza como una de esas nubes de tormenta.
Ven aqui, dame uno de esos besos fugaces que le quitan intensidad a este oscuro pensamiento.
Solo, ven aqui, mis manos y mis ojos se encargaran de decirte como quiero que me apagues la rabieta.

Decir que te odio es solo otra manera de decirte que te amo con cada poro de mi piel.

Dolores


















M
e duele la cabeza y el alma de derramar lágrimas sin sentido.

Me duele la cabeza y el alma de pensarte y no poder acurrucarme.
Me duele la cabeza y el alma de esta puta lluvia que cae.
Me duele la cabeza y el alma de repetir mil veces las cosas.
Me duele la cabeza y el alma y no tengo nada para calmar el dolor.
Creo que las medicinas poco podran hacer con este corazoncito malherido, que solo necesita un mimo... ¿Acaso eso es mucho pedir?

martes, 16 de febrero de 2010

Mi bebé, mi todo ♥


¿Ya te vas, bebé? con esos mimitos en tus manos, ¿por que no me los dejas en las caderas un ratito? ¿y no es una pena que se desperdicien esos besos de chocolate? ven aqui anda que te lama el azucar del cuello.

Te amo

lunes, 15 de febrero de 2010

Primera parte

Cae lentamente la nieve sobre mi desnudo y frágil cuerpo, no puedo soportar este frío intenso en mis huesos, las astillas de hielo se clavan en mis músculos impidiendo moverme, se me congela la sangre y mi aliento cada vez es más débil, ya ni mi cuerpo puede seguir temblando, no le quedan ni fuerza ni ganas para seguir luchando, la sangre que fluia de mis heridas ha dejado un surco congelado y rojo en mi palida piel solo me quedan estos recuerdos que aún laten dentro de este corazoncito apunto de apagarse...

~~

Hace una semana, en un pueblo remoto del norte de Canadá vivía yo, Helen Eastwood, muchachita pelirroja de ojos verdes y graciosas pequitas en mis gorditas mejillas, hace tiempo que vine a vivir aqui, no es lo mismo que mi querida Irlanda pero creo que podre acostumbrarme.
La gente es fría al igual o peor que el clima, he tenido que llenar mi armario de abrigos, cada mañana voy embutida en mil mangas al trabajo y al tener que coger el autobus con tanta gente llego acalorada a mi pequeña pastelería y empiezo a quitarme capas tan pegadas unas a otras que parecen el papel de las esponjosas magdalenas que hago, regalo felicidad azucarada en un bonito envoltorio por un modico precio, los clientes suelen quedarse mirando de manera descarada mis rojizos bucles, en la mayoría de los casos esas cosas suelen disgustar a las personas pero a mi me hace gracia, tantos años alli y aún les parezco extraña, de tarde en tarde suelen venir niños pequeños solo para verme y salir de la tienda con la boca abierta, aunque las mañanas tengan sus puntos divertidos, cuando llego a casa me siento completamente vacía, lo unico que me reconfortaba hace unos años era llamar y oir la voz de mi madre, pero desde que ella murio no me queda nada en lo que refugiarme.
El viejo dueño de la pasteleria, el señor Brown, ya no recuerda ni su nombre y aun echo de menos a mi tio Albert, nunca supe nada de él de nuevo, desde que escapé de su tutela cuando ibamos a Nueva York, esos 17 locos años me hicieron cometer tantos errores, pero cuando me di cuenta de mi error ¿por que nunca volvi? ¿miedo a represalias? si llamaba a mi madre casi a diario y siempre me hablaba con la voz risueña y cariñosa de cuando era una niña ¿tan importante e independiente queria sentirme? al no recibir reprimendas de mi madre pense que todo seria un camino de rosas, pero nunca lo ha sido.

jueves, 11 de febrero de 2010

Tempestades

A Mariam le encantaba salir a pasear los dias de tempestad, saltar en los charcos y mojarse las piernecitas, llegaba a casa con el pelo mojado sobre la cara y una sonrisa pícara en sus carnosos labios. A James le encantaban los dias de tempestad y esperar a Mariam tras la puerta cuando llegara con esa carita de niña traviesa para beberse la humedad de su cuerpo a tragos largos.

Hace pocos dias tuvo lugar una tormenta descomunal que se dió dentro de la cama de James. Mariam acababa de llegar más húmeda que nunca con sus piernas manchadas de barro bajo sus pantalones cortos, y con su anorak plateado perdiendo su brillo entra manchitas enbarradas, sin embargo no venía con una sonrisa tan grande que no le cupiese en los labios, si no triste y cabizbaja, James corrió hacia ella asustado.

-¿Que te ocurre mi pequeña?

- El barro me robó mis gotas de felicidad.

- No pongas esa carita Mariam, me rompes el corazón, creemos nuestra propia tormenta.

James cogió por la barbilla a Mariam y besó sus labios, poco a poco despojó a Mariam de sus mojadas y sucias ropas y cogida en sus brazos la llevó a la cama, fuera en la calle la tormenta crecía furiosamente, Mariam había olvidado su berrinche y ahora se dejaba completamente a la merced de la tormenta de James.

A ambos le encantaban los dias de tempestad por que creaban la suya propia.