jueves, 9 de diciembre de 2010

Caricias que dejan marca.

Se conocieron como cualquiera, se cogian de las manos al pasear, ella lo amaba y por supuesto él también.
El tiempo pasó se casaron, se mimaban como unos niños, arreglaban cada discusión con un beso, por eso ella lo amaba, lo amaba por encima de cualquier cosa.
El tiempo siguió pasando y con él llegaron los momentos espesos y ásperos, pero claro, sin embargo ella lo amaba.
Los besos empezaron a tornarse venenosos, el veneno se extendia por el interior de su cuerpo, corropiendola como un potente ácido, le desgastaba la garganta, la traquea y le quedaban los pulmones como trapos, cada dia le costaba mas respirar y aún así ella lo amaba.
Las caricias ásperas que impactaban contra su delicada piel de flor deshojada le quemaban pero aún así, ella lo amaba.
Los gritos se clavaban en sus oídos como agujas, ella se desgastaba pero aun asi no dejaba de amarlo siempre por encima de todo.
Lo amaba por encima de cada grito y cada golpe, lo amaba simplemente.
Le sangraban las sienes de apretarse la venda a los ojos, pero seguia con esa sonrisa estupida y rota, y sin embargo lo amaba.
Ni a su hermana escuchaba, ni su madre pudo deshacer ese nudo de felicidad falsa que se habia atada con fuerza, con toda la fuerza que su corazón albergaba, aquella fuerza que no era capaz de sacar para dejar de amarlo, por que... aun lo amaba, por encima de todo.
Ella hace tiempo que dejó de creer en besos dulces y caricias suaves se habia acostumbrado a la acidez del supuesto amor que estaba viviendo.
La venda le impedia ver los moratones y la sangre recorrerle cada rincon de su cara, se le entremetian las gotas de sangre en las arrugas de su sonrisa y acababan con ella, pero ella no se daba cuenta, aquella venda era demasiado opaca.
Esperaba cada noche a que él llegara, acurrucada en el sillón, tiritando de miedo y empapada en alcohol y aun asi ella lo amaba.

Un dia el amor termino jugandosela, por ingenua, inocente, tierna y cobarde.
Sin embargo ella lo amaba, lo amaba sobretodo por encima del puñal que le habia clavado en el corazon, ese corazón que habia dejado de latir para siempre.
Y aun muerta, ella lo amaba.


Amaba el recuerdo, por supuesto, pero sin embargo lo amaba.


Pd: Pese a que sea ya un poco tarde, aqui esta mi tributo al día de la violencia de género. ¿La excusa? Estuve sin mi pc bastante tiempo...

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