sábado, 22 de enero de 2011

La sonrisa de Karenin.

Sigo teniendo ante mis ojos a Teresa, sentada sobre un tocón, acariciando la cabeza de Karenin y pensando en la debacle de la humanidad. En ese momento recuerdo otra imagen: Nietzsche sale de su hotel en Turín. Ve frente a él un caballo y al cochero que lo castiga con el látigo. Nietzsche va hacia el caballo y, ante los ojos del cochero, se abraza a su cuello y llora.

Esto sucedió en 1889, cuando Nietzsche se había alejado ya de la gente. Dicho de otro modo: fue precisamente entonces cuando apareció su enfermedad mental. Pero precisamente por eso me parece que su gesto tiene un sentido más amplio. Nietzsche fue a pedirle disculpas al caballo por Descartes. Su locura (es decir, su ruptura con la humanidad) empieza en el momento en el que llora por el caballo.


"La insoportable levedad del ser", Milan Kundera.

1 comentario:

  1. Ojalá hubiésemos más locos vagando por las calles.

    Saludos!

    Sarco.

    ResponderEliminar